13 de noviembre de 2011

Clásicas, miserias y muchas excusas

Menudas semanitas. He dejado el blog un poco de lado por falta de tiempo, ya que las tareas propias de mi trabajo me han absorbido de manera absoluta. Es por ello que tenía pendiente de publicar las crónicas de dos carreras clásicas del calendario popular gallego, la Pedestre de Santiago (30 de octubre) y la San Martiño de Ourense (6 de noviembre), que son dos de las peores carreras que he hecho, debido a la falta de entrenamiento de estas semanas por culpa, y otra vez como excusa, de mis obligaciones laborales (bueno, y de la pereza innata a un vago como yo).

Vayamos por partes y empecemos por las crónicas pendientes.

XXXIV Carreira Pedestre Popular de Santiago (30 octubre, 12 Km)


Se trata de una carrera preciosa, en especial los dos últimos kilómetros por el casco histórico de Santiago de Compostela para acabar en la Plaza del Obradoiro. Muchísima gente, más de 3000 participantes, lo que convirtió la salida en un pequeño caos. Yo salí en la cola, con mucha calma (primer kilómetro a 6:20). A pesar de salir con calma y sin muchas pretensiones (además no había entrenado casi nada esa semana) ya en el kilómetro 2 iba incomodo y sin muchas ganas de correr, coincidiendo con la parte más "fea" del recorrido. Seguí con calma hasta llegar al campus universitario, kilómetro 7, en el que me sentí algo recuperado. Recuperación que fue completa justo antes de afrontrar la Cuesta de Vite, la mayor dificultad del recorrido y muy temida por todos. Como no había desgastado "casi nada" subí la cuesta como un cohete adelantando a la gente que iba prácticamente andando.

A partir de ahí, y en los dos kilómetros finales, el correr por el empedrado de Santiago fue simplemente alucinante. Volé hacia el Obradoiro en un ambiente increíble donde la unión de corredores, público y la piedra milenaria parecía hacer que tus pies no tocasen el suelo. De hecho creo que han sido los 2 km, más rápidos que he hecho nunca, por que los he cubierto en algo menos de 8 minutos.

Al final, un tiempo discreto (1:02:09) pero satisfecho por que la primera mitad de carrera me costó muchísimo. Además he recibido mi primera medalla :)

Mi valoración (subjetiva) de esta carrera: 8.0
  • Recorrido: 9
  • Organización: 8
  • Ambiente: 9
  • Meteo: 8
  • Sensaciones: 6



XXXV Carreira Pedestre Popular do San Martiño,  Ourense (6 noviembre, 10 Km)


Una mañana fría de noviembre en Ourense quizá no sea el mejor escenario para correr. Si a eso le añadimos que en toda la semana no había hecho ni un sólo minuto de ejercicio, y que la anterior poco más, pues entonces correr la San Martiño se convertía en una locura. Por si fuese poco, las buenas sensaciones justo antes del pistoletazo de salida me animan a salir "a por marca", ya que eran 10 Km homologados y me había marcado un objetivo de bajar de 45 minutos antes de diciembre. Con todos esos ingredientes, el producto resultante no podía ser otro del que sucedió: pinchazo brutal y llegada a meta prácticamente "a rastras".

Los 2 primeros kilómetros fueron con calma, más debido al atasco de gente (más de 3500 participantes en la popular más multitudinaria de Galicia) que a mi propia contención. Poco a poco fui incrementando mucho el ritmo para pasar por el km 5 en 23:30. Tras el avituallamiento aflojé un poco por que era consciente de que no podría aguanta mucho más a ese ritmo, y el paso por el casco antiguo de Ourense fue rápido pero cómodo. Paso por el km 7 en 32:40 (todavía podía intentar bajar de 45 minutos), pero 400 metros después note un fuerte punto en el costado derecho que me hizo incluso detenerme durante casi un minuto. A partir de ese momento un infierno de dos kilómetros y medio alternando tramos andando y tramos trotando. La cara descompuesta mientras la gente que me adelantaba me animaba con un "ánimos que ya no queda nada". Al final, tras un interminable sufrimiento, llego a la meta en 51:45 (19 minutos para los últimos 3 kilómetros), en donde paso de pelearme en las colas para coger alimentos y trato de escaparme lo antes posible.

En el siguiente vídeo, obra del usuario Mato Grosso, se puede ver mi sufrida llegada a partir del minuto 7:56 (dorsal 6632, de negro a la izquierda de la imagen), la cara es todo un poema...



Sabía que era una locura correr, sabía que era más locura correr fuerte. Al final lo pagué con sufrimiento y con una leve lumbalgia que me aquejó durante 2 días. Pero bueno, de vez en cuando viene bien sufrir. La mejor parte fue compartir la mañana y comida con amigos.


Mi valoración (subjetiva) de esta carrera: 7.0
  • Recorrido: 8
  • Organización: 8
  • Ambiente: 8
  • Meteo: 8
  • Sensaciones: 3

¿Y ahora?

Tras el San Martiño, esta semana no he salido nada a correr ni a hacer ejercicio, en parte por la carga de trabajo y por la meteorología. Espero poder salir hoy un poquito a "estirar la piernas". Ahora me queda plantearme mis objetivos para las próximas semanas, en los que lo principal será coger una rutina de entrenamiento compatible con las cargas de trabajo que me esperan y también con el clima. Va tocando volver al gimnasio y, tras varios años, a la piscina. Una vez organizado ya veremos si pensamos en 42 kilómetros o no, y cuáles serán las próximas carreras.